miércoles, 17 de abril de 2013

Lea

Que no Shannon. El 22 de marzo me enteré de su existencia. Por el caralibro. Todavía no sé qué hizo que inmediatamente pensara: "Me la traigo!". Shannon era una gatita que un chaval había recogido tras haber sido atropellada, y estaba a la espera de ser operada (tenia el fémur roto) y de que la suerte llamara a su puerta. Pues lo hizo.



En seguida empecé a pensar: "Y Tobo?". Y decidí que me ofrecería para acogerla y después ya veríamos. Deseaba que fuese algo definitivo, pero el tiempo diría. Por Tobo y también por mi: "Y si luego, una vez que sepa lo que implica tener un gato en casa, no me gusta?". Ana, la "culpable" de que Lea haya entrada en nuestras vidas, en seguida me dijo que un gato es mucho más sencillo que un perro...Y, cómo no, en seguida la rebauticé: "Shannon? Ni hablar! A ver, a ver...¿Hoy es Santa Lea? Es bonito...Sea!".
Me contaron que era muy cariñosa, muy buena, y esa misma tarde fui a verla a la clínica. Estaba en una jaula, yo no me sentía suelta con una gata, y menos ante extraños...No hubo flechazo, pero tampoco lo hubo con Tobo.

El lunes, si todo iba bien, la operarían, y en ese caso, el miércoles me la llevaría a casa.



Durante el fin de semana nervios, preguntas... (qué necesito? dónde la instalo? cómo hago con Tobo?) y a la pobre Ana frita...:-D. Y Lea mientras tanto en la clínica y los veterinarios decían que seguía bien.

Pero el lunes me llama Ana y me dice que la gatita está muy mal, que se la han encontrado con 35º de temperatura (cuando lo normal es 39), que no saben si sobrevivirá... Y pensé: "Soy gafe? Para una vez que me animo va a acabar aquí?". Pero ese mismo día le hicieron una limpieza de intestino (parece ser que tenía infección) y mejoró. Yo, pese a todo, tenía "good vibrations". Aunque además del fémur tenía también afectada la cadera....pero yo estaba convencida de que salía para adelante.



Y a todo esto empecé a preguntarme quién era el alma caritativa que correría con todos esos gastos...¿Juanjo, el veterinario, lo hacía altruistamente? Pues no, una tal "Sole" era la salvadora. Si me la quedaba, me la daban "arreglada" y esterilizada. Luego ya, cosa mía, claro.



El martes la operaron. Todo parecía ir viento en popa! Y el miércoles querían que pasara a recogerla...Por fin me la traería a casa!



Unas horas más tarde la tía ya estaba de pie y comiendo!! :-)





Tuve la suerte de que me dejaran un transportín para traerme a la gata (no está el horno para gastos extra), y un arenero, así que el miércoles fui a comprar comida, arena y alguna cosilla más, y a la clínica a por ella!
Tobo se vino conmigo. ¿Qué tal por el camino? ¿Se olerían y se pondrían nerviosos? No lo sé, pero vinieron los dos como si tal cosa.
Una vez en casa instalé a Lea en una habitación.¿Extrañaría el cambio?, ¿comería bien?, ¿sabría encontrar y usar el arenero?... Comportamiento de lo más normal! :-) ¿Y Tobo?, ¿estaría nervioso?, ¿olisquearía continuamente por debajo de la puerta? Para nada! Huele mis manos cuando salgo del cuarto, pero por lo demás, como si tal cosa! :-) Van bien las cosas, van bien.



Y mini sesión de fotos, of course! A que es guapa?



Desde entonces es un nuevo descubrimiento cada dia: su comportamiento, sus posturas,... Y también algunas preocupaciones: ejercicios de rehabilitación, diarreas, vómitos,...¿Qué le pasará?, ¿recuperará totalmente la patita? Pero los tres vamos disfrutando de ese conocimiento mutuo.



Y Tobo y Lea se llevan fenomenal!! Si es que son más bueeeeenos! :-) Tobo está un pelín celoso...pero yo también! :-D

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hija mía, te quiero con toda mi alma, pero eres un caso. ¿Qué vamos a hacer contigo?

Unknown dijo...

Apoyo la moción, eres un caso pero como caso se te quiere! jajajaja Qué valiente y "hechá palante"!

Que todo siga bien. Nos vemos prontito. Besos!

Rosa dijo...

Yo también os quiero!!!!!!

Anita Lorite dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anita Lorite dijo...

¡Loli! Doy gracias al cielo porque existan personas como tu hija.

¡Y tengo que conocer a Lea! ¡Que aún no la he achuchado! Es que estos tiempos de cambios me han tenido como el viento....