Mi abuela está. Pero no está.
Mi abuela me reconoce. Pero cada día me pregunto si será por última vez.
A mi abuela se le ilumina la cara cada vez que me vé entrar por su puerta. Pero mi abuela vive en una nebulosa constante...y no deja de repetirme: "Ay hija, no sé dónde tengo la cabeza!"
Mi abuela apenas anda ya. Pero no deja de asomarse a la terraza cuando me voy para agitar su mano mientras mi coche se aleja. Como siempre hizo durante tantos años. Y, tal vez, hoy sí, haya sido la última vez que lo haya hecho.
(Pura casualidad que hoy sea el Día Mundial del Alzheimer)
Mi abuela me reconoce. Pero cada día me pregunto si será por última vez.
A mi abuela se le ilumina la cara cada vez que me vé entrar por su puerta. Pero mi abuela vive en una nebulosa constante...y no deja de repetirme: "Ay hija, no sé dónde tengo la cabeza!"
Mi abuela apenas anda ya. Pero no deja de asomarse a la terraza cuando me voy para agitar su mano mientras mi coche se aleja. Como siempre hizo durante tantos años. Y, tal vez, hoy sí, haya sido la última vez que lo haya hecho.
(Pura casualidad que hoy sea el Día Mundial del Alzheimer)



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