martes, 10 de junio de 2008

Todo sigue igual

Hay cosas que no cambian. O, al menos, eso me dá la sensación a mi....

Os cuento dos anécdotas que me han ocurrido con pocos días de diferencia.
Hace un par de días estaba con mi hermano cuando le fueron a llevar a su casa una lavadora. Me resultó curioso que continuamente el señor que entregó la lavadora se dirigiese a mi con frases como: "Dónde le dejo la lavadora?", "le parece bien aquí?". Yo no hice ni dije nada para hacerle salir de su error cuando, de repente, pareció tener una intuición y se dirigió a mi hermano.....¡para pedirle que firmara la entrega!
Los electrodomésticos para las mujeres.
Las gestiones para los hombres.

Tengo un amigo que trabaja en una multinacional, casado y con dos hijos. Prácticamente todos los días llega a su casa del trabajo cerca de las 9 de la noche. Hoy, en cambio, me lo encuentro, poco más tarde de las 6 de la tarde llegando a su casa....Y es que ese jefe que día a día considera que no es importante que mi amigo llegue a su casa a una hora prudencial para disfrutar un poco de sus hijos y su mujer, hoy, de repente, le ha echado de la oficina....No, no es que quiera que, por un día, pase la tarde con su familia; es que considera muy importante que mi amigo no se pierda el España-Rusia.

Qué penita madre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ya se sabe... Las mujeres no saben escribir. Esto, por ejemplo lo ha escrito mi cartero por mi de paso que me traía un certificado, que como no pude firmar... le planté una huella de "carmín" (ante todo... femenina!!)

Mónica