Por un lado, hace un par de días salimos a cenar con unos amigos y sentí como si hubiera recuperado a un viejo amigo....."Hace tiempo que no os veíais?", os preguntaréis. Pues no, nos vemos con cierta frecuencia, PERO están entre los muchos amigos que ya tienen niños, lo cual hace que, cuando nos vemos, todo gire en torno a ellos: los planes se hacen en función a lo que los niños pueden o no pueden hacer, requieren nuestra atención, etc.....Y la cena fué SIN los niños! El simple hecho de salir con esos amigos en un plan, digamos, de solteros me hizo sentir como si hubiéramos vuelto atrás en el tiempo, con planes y conversaciones del tipo que teníamos antes juntos.
Es solo un espejismo, pero me gustó.
Y por otro lado....mi hermano me ha dado el disgusto de que va a continuar, al menos por un tiempo, viviendo en EEUU. Si es solo por unos meses más, pues no hay problema. Pero temo que "algo" le ate allí y ya no vuelva. En cierto modo eso sería perder a mi hermano...
No podemos escapar al destino...¿o sí?
viernes, 24 de agosto de 2007
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